Tipos Comunes de Arena para Gatos - Una Guía Sencilla

Si buscas la arena adecuada para tu gato, aquí tienes un resumen de las opciones más comunes: sus ventajas, desventajas y cómo encontrar la ideal para ti y tu gato.

1. Arena de arcilla (bentonita)

Este es el tipo más común y se presenta en dos tipos principales:

Arcilla aglomerante: Cuando se moja, forma grumos compactos que son fáciles de retirar a diario. Es económica, fácil de encontrar en cualquier tienda y a la mayoría de los gatos les encanta su textura arenosa (les da una sensación natural). ¿El inconveniente? Es extremadamente polvorienta, lo cual es una mala noticia si tú o tu gato tienen alergias. Además, es pesada de cultivar y no es nada ecológica.

Arcilla no aglomerante: Absorbe la orina, pero no forma grumos. Es incluso más económica que la aglomerante, pero tendrás que vaciar y cambiar toda la caja con mucha más frecuencia y los olores se acumulan rápidamente.

2. Arenas Naturales y Biodegradables

Estas están hechas de plantas o materiales reciclados, ideales si eres ecológico o tienes un gato que puede mordisquear la arena.

Arena de tofu, maíz o trigo: Baja en polvo, segura si tu gato come un poco (perfecta para gatitos curiosos), y algunas incluso están etiquetadas como "desechables". Sin embargo, son más caras que la arcilla, los grumos pueden pegarse al fondo de la caja de arena y, a veces, atraen insectos.

Pellets de pino o madera: Hechos de serrín prensado. Son económicos, bajos en polvo y tienen un delicado aroma a pino natural que ayuda a eliminar los olores. ¿La desventaja? No se aglomeran; necesitarás un tamiz aparte para separar los pellets húmedos de los secos. El control de olores es simplemente aceptable, pero ya no es excelente.

Arena de papel reciclado: Triturada o prensada en bolitas. No genera polvo y es increíblemente suave, ideal para gatitos o gatos con dolor en las patas (como después de una cirugía). Sin embargo, no se aglomera, por lo que recogerla es engorroso, y no disimula bien los olores.

Arena de yuca: Una opción vegetal más reciente. Se puede desechar por el inodoro, genera poco polvo y tiene una textura suave que suele gustar a los gatos. Sin embargo, es cara y los grumos no son tan resistentes como los de arcilla.

3. Arena de cristal (gel de sílice)

Son pequeñas perlas de gel absorbentes. ¿La mayor ventaja? Dura semanas por bolsa, mucho más que otras arenas, así que no hay que cambiarla tan a menudo. Controla los olores muy bien y prácticamente no genera polvo. Pero es cara, cruje bajo las patas de tu gato (algunos gatos lo detestan) y no se aglomera; simplemente se remueve en lugar de recoger los grumos.

4. Arena de Zeolita

Hecha de un mineral herbal que atrapa olores de maravilla. Es poco polvorienta, lo cual es excelente para las alergias. ¿La pega? No absorbe líquidos; tendrás que colocar almohadillas absorbentes debajo de la arena para atrapar la orina. Además, la mayoría de las arenas de zeolita tienen aroma, lo cual puede ser molesto para los gatos.

Cómo elegir la mejor arena para ti y tu gato

Todo depende de lo que quieras y de lo que le guste a tu gato:

¿Buscas una limpieza fácil y económica? Opta por arcilla aglomerante; simplemente omítela si la suciedad es un problema.

¿Tienes reacciones alérgicas o te preocupa el medio ambiente? El tofu, el papel reciclado o la arena de pino funcionan: no generan polvo y son biodegradables.

¿No prefieres cambiar la arena a menudo? La arena de cristal es la mejor opción.

¿Necesitas combatir olores fuertes? La zeolita o la arcilla aglomerante te ayudarán.

¿Tienes un gatito o un gato quisquilloso? Las arenas blandas y no tóxicas, como el papel o la arena de tofu, son las más seguras.

Lo que realmente le importa a tu gato

Los gatos son quisquillosos; esto es lo que más les importa:

Textura: Les encanta la textura arenosa (como la arcilla o la yuca). Suelen detestar las texturas duras o ásperas, como los cristales o las bolitas de madera.

Olor: ¡Siempre es mejor sin perfume! Los gatos no soportan las arenas perfumadas; evitarán el contenedor si huele a "ropa limpia".

Limpieza: Limpia el contenedor de arena a diario. Si está sucio, tu gato empezará a orinar o defecar en él.

Consejos rápidos para el éxito

Cambia la arena poco a poco: Mezcla un poco de arena nueva con la anterior durante 1 o 2 semanas. Si la cambias toda de golpe, tu gato podría negarse a usarla.

Casas con varios gatos: Usa arena aglomerante de arcilla o cristal; se adaptan mejor a la cantidad de gatos. Además, suelen tener un arenero más grande (regla general: varios gatos + 1).

Evita tirar la arena por el inodoro: Aunque una arena diga "desechable por el inodoro", puede obstruir las tuberías. Simplemente tírala a la basura.

Prueba primero con arena pequeña: Ninguna arena funciona para todos los gatos. Compra primero una bolsa pequeña y observa cómo reacciona tu gato. Si araña el patio o orina en otro lugar, prueba con un tipo diferente.

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